Ep10. El futuro de la agricultura

En un planeta que cada vez demanda más alimentos, soluciones como la hidroponía o la incorporación masiva de tecnología están transformando definitivamente la agricultura. En este capítulo hablamos con Rafa Pereira, CEO de H2 Hydroponics, para entender cómo esta revolución agrícola afectará a nuestra vida... ¡y a nuestro estómago!

Este episodio alimenta tanto nuestra curiosidad como nuestros estómagos. . Vamos a ver cómo la agricultura se está transformando a través de la tecnología.

El mercado de la agricultura y la producción de alimentos, es posiblemente, el más grande del mundo con casi 6 billones de euros en su cadena de valor. De este mercado, en 2019, solo 4.700 millones de euros fueron creados por nuevas tecnologías aplicadas a la agricultura. Eso sí, son el producto de un crecimiento de casi el 400% en los últimos 6 años.

¿Pero por qué sucede esto? ¿De dónde venimos y a dónde vamos en la agricultura?

De dónde venimos... Esto lo hemos estudiado todos en el colegio, posiblemente hace unos 10.000 o 12.000 años, en las zonas luego conocidas como Mesopotamia y en la de Egipto, unos ancestros nuestros les dio por asentarse en torno a ríos y producir su comida, tanto vegetal como animal, de manera estática y cercana. Desde entonces, hemos evolucionado hasta ser capaces, en nuestros países privilegiados, de acceder a los alimentos de todo el mundo, desde el lineal de nuestra tienda de confianza o incluso a un click en la aplicación de turno. En cierto sentido, el futuro de la agricultura se parece bastante a nuestros orígenes, la cercanía

La razón es que en esta revolución podemos hablar de drones, sensorización y analítica sobre cultivos, pero lo que pensamos que será la próxima revolución es la producción en cercanía, y no hablamos sólo de cultivos en nuestros edificios, sino en auténticas granjas multicapa a las afueras de las ciudades, al lado de los centros logísticos de los Amazon de turno. Pero antes de adentrarnos ahí, unos datos de por qué el reto puede tener sentido afrontarlo desde este punto de vista.

  1. Más del 30% del suelo cultivable del mundo se encuentra degradado.

  2. Además, según la FAO, para el año 2050 estaremos en torno al 40%.

  3. Casi el 60% de la población mundial vive ya en ciudades.

  4. Las reservas de fosfatos, el principal abono de rendimiento para los cultivos, están agotándose y se estima que sus reservas durarán a los ritmos actuales entre 40 y 60 años más teniendo en cuenta el aumento de la población.

  5. Por último, el impacto de la producción y distribución de alimentos en nuestro entorno y ecosistemas es brutal, ya no solo por la comida en sí, sino también, por todos los envoltorios y plásticos que se desechan, de hecho, el único alimento con impacto negativo en huella de carbono es el de los frutos secos tipo nueces, avellanas y demás.

Entonces, ¿cómo conseguimos que nuestra agricultura al mismo tiempo reduzca la necesidad de pesticidas y abonos, el que no quememos diesel o queroseno a espuertas en barcos y aviones transportando y que además dé trabajo local y mantenga o mejore la calidad?

El cultivo vertical de proximidad puede ser una solución.

Se trata de una industria, curiosamente surgida en Japón por un lado y en New Jersey, sitios muy dispares. Donde en naves industriales y una producción concebida en 3 dimensiones se producen alimentos usando poca tierra, poca agua, sin pesticidas, luz de lámparas Panasonic (líder actual en el sector), y con técnicos cualificados que parece que están fabricando chips. Las productividades están doblando el cultivo tradicional como mínimo; por ejemplo,en Michigan están consiguiendo en cultivo de hoja verde (lechugas y similares) producciones de 138 kg por metro cuadrado y año. Y todo esto con apenas 20 trabajadores, y aún un modelo operativo pendiente de ser automatizado aún más.

Por tanto, aquí tenemos otra industria en tendencia hacia la super tecnificación, y en esta ocasión, para el bien del ecosistema y de la calidad. No son todo parabienes en este modelo, pero vamos a comenzar por impactos positivos en nuestra vida y entorno:

  1. Estas tecnologías, de algún modo democratizan la climatología y el entorno productivo agrícola. Si ponemos en funcionamiento esta tecnología en medio de la nada, con tener los inputs de energía y agua, mucho menores que con la agricultura tradicional, podremos hacer más sostenible y saludable la vida de millones de personas en climas poco benignos para el cultivo de grandes variedades de frutas y verduras, mejorando así su alimentación y resistencia a enfermedades por consiguiente.

  2. Por otro lado, tenemos el impacto sobre el medio ambiente a nivel global, menos inputs implican menor uso de recursos, y más cercanía lo mismo.

  3. Adicionalmente, tenemos que ver este tipo de cultivos como una plataforma para muchas otras tecnologías:

    - Desde la selección de mejores tipos de plantas o construcción de variedades “a la carta”

    - El uso de analítica de datos para controlar la calidad o el ciclo de producción y desperdiciar lo mínimo. Tengamos en cuenta que aquí podremos hacer de manera más sencilla una predicción de la producción y cultivar solamente secciones cuando la demanda prevista lo requiera, no un campo entero.

    - O modelos de Directos-al-Consumidor (DTC) de la huerta a casa.

Sin embargo, también pueden existir segundos efectos negativos…

  • Desaparición de variedades locales.

  • Contaminación excesiva si se va a un modelo super capilar de DTC masivamente.

  • O aún mayor aceleración en la despoblación del medio rural. Aunque aquí podrían existir terceros efectos beneficiosos como que comenzaran a cultivar productos que surgen de árboles y que no puedan ser cultivados, por ahora, en naves industriales, que actualmente están centrados mucho en hoja verde y pequeñas frutas o verduras

Una industria apasionante donde los inversores han colocados sus ojos y que nos depara cambios de modelo brutales en los próximos años.

Enlaces de interés

https://medium.com/search?q=future%20agriculture

https://worldpositive.com/the-future-of-agriculture-is-already-here-1267a01dff09

https://medium.com/parisoma-blog/the-future-of-agriculture-9c1abaf8b7a2

https://futureofag.com/3-investors-weigh-in-on-the-future-of-agriculture-4aa198557c4a

https://medium.com/parisoma-blog/software-makes-farmers-lives-easier-and-optimizes-farm-decisions-96fc3dda06ad

https://medium.com/@WesMelville/the-future-of-agriculture-is-already-here-5-good-food-ideas-aafe0be71581

https://medium.com/the-green-light/tech-companies-are-leading-the-future-of-agriculture-30b7aee060a6

https://medium.com/@KISSPatent/the-future-of-agriculture-and-food-technology-a523aa634b2e

https://www.mckinsey.com/~/media/McKinsey/Industries/Private%20Equity%20and%20Principal%20Investors/Our%20Insights/Global%20agricultures%20many%20opportunities/Global%20agricultures%20many%20opportunities.ashx

https://agfundernews.com/farm-tech-investment-up-370-in-6-years-how-will-covid-19-impact-2020-trends.html

https://lahuertadigital.es/agricultura-vertical/