Ep13. El futuro de la energía 1: petróleo

Todo cambió cuando el coronel Edwin Drake perforó el primer pozo petrolero del mundo en 1859. Acababa de empezar una nueva era de energía barata que cambió el curso de la humanidad.

En este primer capítulo sobre el futuro de la energía, hablamos con el científico Antonio Turiel sobre el petróleo como base de nuestro progreso y de las alternativas realistas para una transición hacia otras fuentes de energía.

Hoy nos ponemos serios con la geopolítica con este primer episodio de esta temática y que dedicaremos, obviamente, al oro negro, al petróleo.

Independientemente de que cosas similares al petróleo se conocían y usaban por la humanidad desde tiempos pretéritos es en la década de 1840 cuando comienza la edad del petróleo que hasta hoy, ha durado.

Primero con los desarrollos de procesos para el refino de aceites a partir de crudo y arenas bituminosas que iniciaron en Escocia de la mano del químico James Young o de Ignacy Łukasiewicz en ucrania. Los primeros pozos se comenzaron a explotar en Baku, Azerbaijan, y en Rumania durante esos años. De hecho, el nombre de Rumania, que ahora no lo relacionamos para nada con petróleo, si lo estaba entonces, y fue el primer país en introducir en su contabilidad nacional la producción del mismo en 1857. Pero entonces, en 1859, en un lugar recóndito de Pensilvania, Edwin Drake comenzó a explotar un pozo de 21 metros de profundidad que fue el germen de la carrera industrial que sustituiría el carbón y muchos materiales de origen natural, por el petróleo.

Hemos hablado de Azerbaiyán, de Pensilvania... ¡de Rumania! por ahora… nada de nada de los típicos productores de Oriente Medio…

Una vez comienza el boom en Estados Unidos, lo que sucede es que durante la segunda mitad del S XIX tenemos la creación de las grandes corporaciones del petróleo: la Standard Oil de Rockefeller en 1870, la unión en 1907 de la Royal Dutch y la Shell para competir a nivel global… y muchas otras. Hablamos ya de corporaciones globales, que comienzan a explorar y descubrir yacimientos en sitios como Canadá, Perú, Venezuela o Sumatra. Es decir, la industria del petróleo y su influencia global nació en algún momento entre el final del S XIX y el primer tercio del S XX. Y todo ello en un contexto de imperios Europeos que se reparten el mundo con los británicos a la cabeza y un poder emergente como es Estados Unidos que busca incrementar su influencia, y claro, si ya estaban los territorios asignados, lo mejor que puedes hacer, es intentar controlar los recursos a través de derechos de explotación y comercialización. Y todo esto azuzado por un invento que requiere grandes cantidades de petróleo, el coche. Así como el desarrollo de los barcos con motores de combustión y de la naciente industria de la aviación, que unas décadas más tarde cobrará protagonismo real. Y además del transporte, la industria química naciente que desde Estados Unidos o Alemania revolucionó la disponibilidad de materiales y productos artificiales que antes no se habían visto.

Es una época de cambio tecnológico sin precedentes, donde la revolución del carbón muere para dar lugar a la de la química del petróleo. Con este panorama, los paises y sus brazos ejecutores, las compañías de petroleos, comienzan a buscar más y más lugares donde extraer este preciado oro negro. Y no solamente a través de exploración y contratos, sino a través de guerras. Fijémonos que el petróleo juega un papel crucial y a veces despreciado en las estrategias de la primera y segunda guerra mundial. En la primera, la zona de los balcanes era el contacto del imperio austrohúngaro con los pozos de la zona del mar negro, y durante la segunda, la obsesión de Hitler era llegar hasta Baku para ahogar el suministro de la URSS. De manera análoga, el conflicto entre Japón y Estados Unidos tenía mucho que ver con el acceso a recursos en el Pacífico y los intereses de las compañías de ambos bandos. Siempre los intereses de unos pocos apoyados por las vidas de muchos, el poder…

Pero entonces… ¿cuándo comienza el show de oriente medio por qué?

El primer pozo de petróleo de Oriente Medio se comenzó a explotar en 1909 en Irán por la recién creada, para ese propósito, la Anglo Persian Oil Company. A eso le siguieron pozos en Turquía y en Irak en 1927.

En aquella época, varias compañías occidentales como la TPC (franco turca tras la IGM), La Royal Ducth o la anglo persian tenían el control y poder de veto sobre las zonas de Oriente Medio que estaban o habían estado bajo el control del Imperio Otomano, y por tanto ni otros players ni los propios gobiernos locales, que estaban ligados a las colonias, podían mover un dedo sin su consentimiento. Fijaros que en Arabia Saudí, el primer pozo se abre en 1938; los protagonistas absolutos de la segunda mitad del S XX no producían hasta entonces ni un solo barril de manera oficial. Estamos hablando que si juntamos esta situación de control publico-privado de los recursos de terceros territorios, con la Segunda Guerra Mundial y la corriente de independencia de estos territorios, seguimos hablando de un control de facto sobre las principales fuentes de ingresos de esas economías.

Entonces es cuando unos años después aparecen nuestros amigos de la OPEP. Concretamente en 1960 tras reiteradas bajadas de precio del crudo por parte de las compañías occidentales, que hacían inestable las finanzas públicas de los países productores, es cuando salta la liebre. Irak, Irán, Kuwait, Arabia Saudí y Venezuela se unen y crean un cartel público de productores de petróleo, por el cual ellos decidirán cuánto producir. Se trató de una iniciativa exitosa con el objetivo de lograr un rebalanceo del poder en torno al activo estratégico. Este hecho, llevó a que estos países y a los que se les unieron después otros en África, Ásia y América del Sur, a usar el petróleo y su suministro como arma a nivel geoestratégica como en las crisis de 1973 y 1979 justo cuando se alcanzan los últimos máximos en el registro de nuevos descubrimientos.

De esta manera, los países miembros del cartel comienzan a “forzar” y utilizar nuevas alianzas con los países consumidores. Un ejemplo de ello es el entente formado por Estados Unidos, Arabia Saudí y Kuwait, una de las más resistentes al paso del tiempo, y que de manera más allá de los intercambios comerciales cristalizó en las guerras del golfo o en dinamitar el sistema mundial de monedas como ocurrió con la caída del patrón oro.

Estamos hablando de la oferta hasta ahora, una oferta creciente y creciente durante los últimos 150 años para contentar una demanda también creciente, que ahora, está en entredicho. Tenemos una creciente electrificación y ganancias de eficiencia en el consumo Un aumento del uso de gas y energías renovables. Pero la realidad es que a día de hoy, los derivados del petróleo proveen del 90% de la energía usada en el mundo para el transporte, por no hablar de los plásticos y tejidos. Todo esto hace casi insustituible la influencia y relevancia del petróleo en nuestras sociedades y por tanto, del interés geoestratégico del crudo. Si tenemos ilusiones en que pierda poder, no está nada claro.

Enlaces de interés

https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_la_industria_del_petr%C3%B3leo

https://medium.com/the-future-is-electric/peak-oil-is-coming-but-of-demand-not-supply-5d1f56257bca